Los Pavimentos deben permitir el paso de personas y vehículos en forma segura y confortable, tanto al aire libre como en lugares cerrados. Pueden además entregar una ambientación única e imprimir carácter a un recinto.

Las calzadas romanas que han perdurado por siglos son una prueba tangible del alto estándar que puede lograrse en un pavimento. Además de su durabilidad también es esencia la seguridad, que esta determinada por la capacidad de mantener una superficie estable en el tiempo y sin irregularidades que dificulten el desplazamiento de personas y vehículos.

Baldosas y adoquines se usan en exteriores y los mármoles solo en interiores. Los porcelanatos son aptos para todos los usos, en zonas secas y húmedas, interiores y exteriores y muy resistentes a los cambios de temperaturas. Los fotolaminados   solamente se emplean en interiores y en zonas secas. (Fuente:  Revista En Concreto,  Junio 2018 CChC).

Las exigencias: Pinturas Intumescentes

Las pinturas intumescentes cumplen un rol clave en la protección de estructuras contra incendio. La norma NCh 3040.Of 2007 establece su aplicabilidad a elementos estructurales de acero, define ensayos de inspección físicos y químicos y determina las responsabilidades de los actores involucrados, entre otros aspectos.

Las pinturas intumescentes, que constituyen un desarrollo tecnológico posterior a las pinturas industriales tradicionales, se emplean para proteger las estructuras de la acción del fuego, siendo interesante analizar las exigencias que deben cumplir estos productos.  Los factores de riesgo en incendios de casa, edificios e industrias dependen de múltiples factores como diseño, materiales de construcción, uso de la instalación, carga combustible y sistemas de protección, entre otros. La Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, O.G.U.C en las condiciones se seguridad contra incendios distingue dos tipos de protección contra incendio:  Protección Activa y Protección Pasiva. (Fuente: Revista Bit  62 Septiembre 2008, CChC)